Nuestra defensa de la aventura independiente

La aventura es una de las maneras de contar historias más maravillosas que existen, me fascina desde el primer contacto hace más de dos décadas. Tengo la certeza de que apenas se han desarrollado los rudimentos del género, que todo su potencial está todavía por explotar. Indiefence existe porque creemos en la aventura. El futuro del género recae en aquellas personas que tienen pasión por desarrollar aventuras y capacidad para confiar en su creatividad, no en las que las hacen al peso o por inercia.

Creo en la aventura de autor, creo en la aventura independiente. Pienso que la divulgación y la crítica tienen un papel que desempeñar, que no se puede desarrollar un género que no se conoce ni es posible evolucionar a base de golpecitos en el hombro y halagos gratuitos. Y de esa convicción nació Indiefence, que nunca ha pretendido ser un blog personal, por más que la mayoría de textos hayan salido de mi teclado en estos dos primeros años.

Lo que hacemos en Indiefence, todos los que hemos participado en el proyecto, es construir aventura. No nos mueve otro interés, no vemos un duro por ello, ni buscamos notoriedad —hablamos de una parte de un género de nicho—, ni contactos, ni siquiera usamos el blog como excusa para que nos regalen juegos —los compramos como cualquier otro usuario—. Invertimos muchísimas horas en desarrollar contenidos divulgativos, y los análisis, además de ser críticos y fundamentados, procuran un enfoque didáctico. Somos pequeños y no importamos a nadie, lo asumimos como consecuencia de nuestra propia naturaleza, por esa misma razón nuestra defensa del género debe ser vehemente. Sostenemos sin el más mínimo titubeo que la aventura cuenta historias a través del puzle, sin ningún temor a desarrollar nuestra postura cuando sea menester. Eso implica no plegarse a la voluntad de los demás, no decirles lo que quieren oír con el único fin de complacerlos y así hacernos colegas. No vine aquí para hacer amigos pero sabes que siemp... tampoco enemigos, simplemente para hacer aventura.

Posando para la foto.
Adoptar esa postura en el Mundo de la Piruleta no suele reportar satisfacciones, pero sí más hostias que en Corpus. Se me ha tildado de talibán, integrista, puritanista del género, más papista que el Papa, cerrado de mente, reaccionario... ¡No soy reaccionario!, puedo ser mentiroso, un cerdo, idiota, reaccionario... ¡Pero de actor porno no tengo nada! Y todo por negar la condición de aventura a los The Walking Dead, Kentucky Route Zero, To the Moon, Gone Home, Dear Eshter y compañía, de los juegos de puzles y de los de objetos ocultos. Todo por mantener que la evolución de un género no pasa por despojarlo de aquello que lo caracteriza, sino por desarrollar sus elementos constitutivos —como decía en el artículo de Botafumeiro AG sobre la independencia impostada del mundillo—. Afortunadamente, alguna que otra vez las descalificaciones se reparten también a Javier Cadenas de Prepotencia y CÍA, hay que compartir, niños, y lavarse detrás de las orejas. Como decía, para poder hacer una buena aventura es indispensable entender de qué manera narra las historias, si no sabes qué hace al género, desconoces su jugabilidad. Por eso es tan importante la clasificación y tan perniciosa esta confusión ridícula alentada por aquellos que o bien no saben ni lo más básico del campo que están tratando o bien temen contrariar a algún desarrollador por cuestionar su clasificación, no vaya a haber una alerta de pensamiento independiente en la Avenida de la regaliz. El último ejemplo data de este mismo sábado, aunque esta vez sin la cortesía mínima de entrar en discusión o siquiera nombrarnos directamente. Eduardo Garabito en Indieorama me dedicaba un apelativo nuevo que añadir a la lista —aunque podemos compartir, Javier— a través de una impersonal y etérea tercera persona del plural: "paladines de la aventura gráfica aria" —Godwin, acuda a la cabina tres, tiene una llamada—. Al parecer antes les encantaba hablar de aventuras pero ahora no se atreven a seguir denominando así a juegos que no lo son, como Crime no Hotel Lisboa —del que os hablaba en el último ¿Qué se cuece? y que volvió a surgir en nuestro TL de Twitter el otro día, desencadenando su reacción—, coartados por nuestra, la de los paladines de la aventura gráfica aria, persecución de los impuros. Algo ya se ha conseguido, el sistema funciona.

Seguiremos ayudando a construir aventura a espaldas del mundopiruletismo. Como adultos que somos todos, no vemos la crítica ni la disensión como un problema, al contrario. No es obligatorio leernos ni tampoco hacernos caso —cuestionarnos, altamente recomendable—. Asentir sería mucho más cómodo y agradecido, un análisis en torno a una nota de prensa y cuatro tópicos se elabora en un tris, y obtienes un "genial artículo" de los creadores. Jugar, rejugar, tomar notas, construir un discurso comprensible y didáctico es un rollazo, que se hace por amor o no se hace. Seguiremos, por eso mismo, recomendándoos artículos de Indieorama como hasta ahora cuando sean de interés para la aventura —ejemplo también en el último ¿Qué se cuece?—. Tan reaccionarios como somos, no dejaremos de estudiar el género para continuar proponiendo caminos de futuro. Nuestro defensa es esta, si no les gusta, no tenemos otra.
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Sobre Miguel R. Fervenza

Además de intentar desentrañar los misterios de la aventura en Indiefence, puedes leerme en mi blog ficcionando sobre cualquier tema. También escribo de vez en cuando en El Pixel Ilustre. @mrfervenza

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7 comentarios:

  1. Vivimos en una sociedad que cree que la palabra 'crítica' conlleva intrínsecamente un carácter negativo, cuando no es así. Estamos en un mundo donde impera el buenrrollismo y lo políticamente correcto, en el que las marcas te dicen lo cool que eres, y todo debe ser bonito y oler a Eau de Rochas.

    Me parto de risa cuando alguien te indica los puntos mejorables de un trabajo cualquiera, y al final te dice (...) "pero no es una crítica, ¡eh!". Existe un miedo a flor de piel hacia la crítica en general y muy poca tolerancia cuando ésta no expresa lo que queremos escuchar.

    Personalmente prefiero la gente que dice la verdad aunque duela, siempre valorando aún más el que se haga con un cierto tacto, pues una cosa es el ejercicio de la honestidad y otra el de la ofensa. Me gusta las críticas que no cogen rehenes, por encima de aquellas que sólo buscan complacer. En el mundo de los grandes medios (y el de los no tan grandes) hay una prensa crítica que está corrompida por compromisos con patrocinadores, tratos de favor interesados, prebendas de marketing y otras miserias publicitarias. A veces parece que vivimos en un mundo perfecto. ¡No hay productos malos! Sin embargo, todos sabemos que esto es una enorme falsedad que pretende anestesiarnos, con la que convivimos continuamente.

    Así pues, abracemos la verdad personal de cada uno, la opinión sincera sin intereses, y aprendamos a sacar nuestras propias conclusiones de lo que nos cuentan los demás y no a sentirnos atacados cuando no nos dicen lo guapos que somos.

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  2. Como desconectado habitual de la prensa nacional e internacional aventurera estoy flipando. No era tan consciente que tal "guerra" se libraba en nuestras calles, aunque eso sólo acentúe mi desconocimiento del tema.

    Mi modesta opinión, aunque no cuente para mucho, es que proporcionáis una información de altísima calidad, muy cómoda de leer y con a quien le gustan las aventuras gráficas se va a sentir como en casa. Cogisteis el testigo y habéis hecho algo personal e interesante, aunque vuestra línea editorial no incluya estas nuevas "aventuras", que ya son cubiertas por otros medios, y que a algunos nos resultan demasiado sencillas y vacías de contenido. Es una elección, libre y quien intente cuestionarla pierde el tiempo, simplemente puede leer otra web o completar la información con varias.

    No quiero entrar más en esto, ya que hace tiempo que dejé de discutir en Internet, demasiado pesado suelto y demasiadas pocas ganas. Además, abracé el concepto "Si sabes algo, cállatelo", que no consigo implementar del todo pero es muy útil.

    Pero bah, seguid haciendo, a mi me moláis mil :)


    PD: Lara Croft, mi FPS favorito con toques de paltaformas 2d y mario kart. Y el que diga que no lo es miente y es un fascista acomplejado!

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  3. No hay tal guerra, ni siquiera entrecomillada, desde nuestra posición no tendría ningún sentido. El problema de esos otros juegos no es la dificultad —su planteamiento, de hecho, no permitiría que fuesen difíciles—, simplemente no cuentan historias de la misma manera que lo hace la aventura —a través del puzle—.

    Es complicado muchas veces discutir en Internet por eso que comentábamos, estamos poco habituados a la disensión, somos muy propenso a ver ataques y menosprecios en las argumentaciones contrarias, porque no siempre es fácil captar el tono. Hay que tener predisposición.

    @Pablo Tienes toda la razón. Uno quería creer que la escena independiente podría funcionar de otra manera, que tanto creadores como prensa pudiesen ejercer esa supuesta independencia. La verdad es que es una lástima.

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  4. Arggg! Cháchara y más cháchara! ¿Para cuando tu repaso al Barbapoca?

    Saludos pa tos

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  5. Pues sí, la verdad es que tengo que retomarlo y hacerle el análisis. Los chicos de La Jara Aventuras siempre se han mostrado muy receptivos a las críticas.

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  6. A mí personalmente me gusta la manera en que este blog enfocáis la aventura gráfica. Como bien comentas, Miguel, una crítica no tiene por que tomarse como una ofensa, aunque hoy en día la tendencia sea a interpretarlas así.

    Tuve la suerte de conoceros gracias a Botafumeiro AG y me alegro por ello. Espero que seáis útiles y os tomen en cuenta muchos desarrolladores de aventuras, porque merece la pena que el trabajo que hacéis aquí tenga sus frutos.

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  7. Me encantaría que fuese así —que sirviese de ayuda a los desarrolladores a mejorar sus juegos—, pero me conformaría con que se entendiese qué hacemos aquí. Que después de toneladas de textos divulgativos durante estos dos años se piense que estamos para fastidiar a los desarrolladores y no para ayudarlos y que se intente ver mala fe en lo que se dice, sí que resulta bastante descorazonador.

    Gracias, HVN, un saludo.

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